El artículo publicado en la Revista Calidad en la Educación concluye que,  en el caso del trabajo escolar, pero en particular en las redes de amistad, los principios de estructuración de la interacción en el espacio escolar están fuertemente mediados por el género y la condición nacional.

Este artículo, publicado en la Revista Calidad en la Educación,  es parte del proyecto “Escolarización de estudiantes migrantes en escuelas públicas chilenas”, financiado por el Consejo Nacional de Educación – CNED, y liderado por los investigadores Dante Castillo, Eduardo Santa Cruz y Alejandro Vega. En él se analiza el proceso de escolarización de los niños migrantes, sobre la base de las interrelaciones observadas entre los estudiantes, con el objeto de proporcionar insumos que fortalezcan la dinámica inclusiva del sistema escolar chileno.

Su relevancia temática radica en los efectos en la integración social, consecuencia de la exclusión social de las minorías en el contexto escolar. Metodológicamente, es un trabajo descriptivo- correlacional, que explica las interrelaciones existentes entre los factores educativos y sociales, que permite comprender la dinámica escolar de los estudiantes migrantes y locales.

La instalación democrática en Chile y el fin de la política de exilio, así como el crecimiento económico sostenido con tasas superiores al 5%, generó las condiciones para que Chile se convirtiera en receptor de migrantes, provenientes principalmente de la región latinoamericana. La cifra de migrantes residiendo actualmente en el país, de acuerdo con los resultados del censo de población abreviado de 2017, se estimó en 750 mil personas, con un crecimiento significativo especialmente durante la última década. De hecho, solo el 6% de estos llegó al país antes del año 1990, mientras que el 66% lo hizo a partir de 2010. Este incremento en la población migrante se evidencia en las cifras: entre el censo de 1992 y el de 2002 su número creció un 77%, mientras que entre los censos de 2002 y 2017, el incremento fue de casi un 300% (Instituto Nacional de Estadísticas, INE, 2017).

A través de un enfoque mixto, los resultados muestran la compleja red de representaciones sociales y escolares asociadas con la migración y la permanencia en el sistema escolar formal, así como las dificultades de inclusión de los colectivos migrantes en las dinámicas cotidianas de juego y trabajo en espacios escolares. Estas están relacionadas con la concentración de estudiantes migrantes en las aulas, su género y el colectivo específico al que pertenecen. El estudio también muestra que las instituciones escolares no tienen políticas específicas que organicen y estructuren lo que, muchas de ellas, intentan hacer en respuesta a la inclusión de la educación migratoria y a la interacción de colaboración entre los diferentes actores en el aula y las escuelas.

La creciente llegada de migrantes al sistema escolar chileno ha develado la carencia de políticas específicas orientadas a su incorporación adecuada en las instituciones escolares. La tardía generación de conocimientos respecto de las expectativas, características y necesidades de un colectivo heterogéneo, además de la debilidad de las estructuras institucionales destinadas a favorecer su inclusión, ha generado una desigual integración de estudiantes y apoderados migrantes al sistema escolar, dimensión clave en los modos de incorporación de estas familias a la sociedad de recepción.

Este artículo ha buscado ofrecer mayor luz en torno a las características de esta población, pero también iniciar el conocimiento de las dinámicas de inclusión al interior de espacios cotidianos del mundo escolar, pero sumamente relevantes para la inserción de los estudiantes.

La investigación dio cuenta de similitudes y diferencias en el caso de las familias migrantes y no migrantes que es preciso mencionar. Pese a contar con un capital cultural objetivado similar a los no migrantes, en las familias migrantes se advierte un marcado proceso de inserción en condiciones de subordinación al mercado laboral, estando la mitad de ellas ocupadas en trabajos no calificados y/o en trabajos de servicio o en el comercio, porcentaje que duplica a la proporción de chilenos. Los apoderados de familias migrantes también cuentan con menos ingresos, arriendan y no son dueños del lugar donde viven, y sus condiciones de habitabilidad son más precarias; así mismo, cuentan con menos recursos culturales en sus hogares (libros, internet y computadores). En términos de su percepción acerca de la discriminación, las familias migrantes sostienen una mirada dual: por un lado, en términos absolutos, en una menor proporción que los no migrantes señalan que la sociedad chilena es discriminatoria; mientras que, por otra parte, una proporción no menor sostiene que han vivido personalmente situaciones de discriminación.

Respecto de las relaciones sociales establecidas en el ámbito del juego y del trabajo, los esquemas muestran que, en general, la inclusión los estudiantes migrantes en la sala de clases es aún insuficiente, pese a que varía dependiendo de los contextos específicos. Es así como, en la medida en que aumenta la concentración de comunidades migrantes, tiende a crecer la distancia social entre los colectivos. Por eso es más fuerte donde el resultado de la disputa aún no está resuelto —en las escuelas con poblaciones migrantes y no migrantes más equilibradas hay mayor tensión—, y se produce mayor tensión con los colectivos de ciertos países más que con otros (colombianos y haitianos, que con peruanos y bolivianos). En el caso del trabajo escolar, pero en particular en las redes de amistad, los principios de estructuración de la interacción en el espacio escolar están fuertemente mediados por el género y la condición nacional. Sin embargo, esto no opera de similar modo para todos los colectivos nacionales. En el caso de los estudiantes haitianos se aprecia un significativo aislamiento en relación, por ejemplo, con lo que se aprecia en el caso de estudiantes de origen peruano, quienes parecen interactuar y ser parte de redes con estudiantes de origen chileno en mayor porcentaje. Con todo, lo que muestra en mayor medida el test sociométrico es que los estudiantes migrantes poseen mayor probabilidad de estar en la categoría de los Ignorados.

Este escenario empírico tiende a corroborar lo que señala parte de la evidencia comparada revisada, donde se indica que la convivencia entre colectivos distintos no soluciona por sí misma las dificultades de integración que se generan. Es por esta razón que, aunque las escuelas chilenas actúan en el marco general de un sistema educativo de mercado, la política general y escolar debiera intervenir en la distribución de los estudiantes, para atender los efectos de segregación que se están produciendo en muchos establecimientos. Todo lo anterior requiere que la política pública en educación ingrese activamente y regule la construcción de “guetos”, pero también a través de una intervención a nivel de micropolíticas en los espacios escolares.

Ver artículo en Calidad en la Educación.

 

Sabías que…

La primera sesión del Consejo Superior de Educación (antecesor legal del CNED) fue celebrada el 19 de julio de 1990. Para ver el acta de constitución del Consejo puedes descargarla aquí.