La investigación mostró que las barreras personales, organizacionales y sociales identificadas evidencian que dicha problemática posee una gran complejidad al momento de ser gestionada por parte de las organizaciones laborales.

El artículo publicado en revista Calidad en la Educación, es parte de una investigación realizada por Ricargo Gaete, Juliana Álvarez y Miguel Ramírez,  cuyo objetivo fue comprender el fenómeno del techo de cristal (TC) desde las percepciones y experiencias de las profesoras-investigadoras universitarias, respecto del acceso de las mujeres a los cargos directivos de la universidad.

El acceso de las mujeres al mundo laboral es un proceso interesante para las investigaciones debido al impacto, características y desafíos de dicho cambio social en una sociedad patriarcal, lo que trae consecuencias importantes para las mujeres tales como discriminación salarial y desigualdad de oportunidades, entre otros aspectos (Moncayo y Zuluaga, 2015). Así, la participación femenina en cargos directivos constituye un aspecto relevante para mejorar la efectividad de las políticas públicas de igualdad de género, ya que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) las mujeres en cargos directivos en empresas de la región alcanzan el 30% en América Latina y el Caribe (OIT, 2017).

Las Instituciones de Educación Superior (IES) se transforman en un caso de estudio interesante para analizar este fenómeno, entre otras razones por la creciente incorporación de las mujeres a los estudios universitarios, así como en la función docente- investigadora, por tratarse de organizaciones con fuerte predominio masculino (Buquet, Cooper, Mingo y Moreno, 2013; Gaete, 2018).

Considerando un enfoque de investigación cualitativo y el método de estudio de caso único, se analiza dicha problemática en una universidad en México a través de entrevistas semiestructuradas realizadas a 20 mujeres con experiencia en puestos directivos universitarios. La pregunta de investigación que orientó el estudio intentó identificar cuáles eran las experiencias y perspectivas de las profesoras-investigadoras de la UJAT respecto de la existencia del techo de cristal (TC, en adelante) en su institución.

Las entrevistadas reconocen algunas barreras que configuran el techo de cristal en la universidad estudiada, pero valoran positivamente el histórico impacto de la única mujer que ha ocupado el cargo de rectora en la institución, como una líder que se convierte en un factor relevante para avanzar en la igualdad de género en la organización. Se identifican algunas propuestas de estructuras, políticas y acciones institucionales que pueden contribuir a la eliminación más efectiva de las barreras u obstáculos que configuran el techo de cristal en las instituciones universitarias.

Los resultados obtenidos en el estudio dan cuenta de una realidad social que afecta transversalmente la carrera laboral de una importante cantidad de mujeres, en diferentes sectores económicos en gran parte de América Latina. Las barreras personales, organizacionales y sociales identificadas en esta investigación que configuran el TC (Gaete, 2018), evidencian que dicha problemática posee una gran complejidad al momento de ser gestionada por parte de las organizaciones laborales, requiriendo la utilización de esfuerzos y recursos de carácter sistémico a nivel de implementación de políticas públicas, que contemplen acciones en el ámbito laboral, educativo y político de cada país para generar un cambio social y cultural.

Sin embargo, las organizaciones laborales también debieran asumir la resolución de la problemática del TC en el contexto de su propia responsabilidad social interna, implementando políticas y estrategias institucionales tendientes a fortalecer la gestión más eficiente de las necesidades y requerimientos de sus recursos humanos, en aspectos tales como planes de carrera laboral, capacitación, evaluación del desempeño, conciliación trabajo-familia, acoso laboral, entre otras temáticas relevantes (Cooper, 2019; Gaete, 2018; Maddrell et al., 2019; Zabludovsky, 2015).

En lo relativo al caso de la UJAT examinado en este estudio, emergen como categorías de análisis la autoestima y la insolidaridad femenina como barreras u obstáculos personales y organizacionales, respectivamente (Bejarano, 2007; Burin, 1996; Lagarde, 2018; Rocha- Sánchez, 2013). Estas se han configurado, en buena medida, a partir de la fuerte cultura patriarcal existente en México e impiden a las mujeres acceder a los cargos directivos (Buquet et al, 2013; Camarena y Saavedra, 2018; Gallego-Morón y Matus-López, 2018; Gallego- Morón, 2016).

Asimismo, la existencia de grupos de poder al interior de la universidad impone una cultura organizacional más competitiva (Baeza y Lamadrid, 2019; Buquet et al., 2013), fenómeno que va forjando en las mujeres la necesidad de competir permanentemente para demostrar sus capacidades profesionales al desempeñar un cargo directivo y romper con la dominación masculina que prioriza a los hombres para ese tipo de responsabilidades (Bourdieu, 2000; Burin, 1996).

También se observa como otro aspecto destacado, la influencia que tuvo la única rectora en la historia de la UJAT, quien constituye un hito importante para visibilizar la necesidad de avanzar en la igualdad de género dentro de la propia institución, en cuanto al acceso a los cargos de dirección de un mayor número de mujeres tanto en las diferentes Divisiones Académicas como en los cargos del equipo rectoral (Buquet et al., 2013; Camarena y Saavedra, 2018; Cooper, 2019; Gallego-Morón, 2016).

Las propuestas identificadas en el presente artículo permiten visualizar un importante espacio de generación y transferencia de conocimientos entre diferentes tipos de organizaciones laborales que se ven afectadas por el TC, pero en donde resulta imprescindible que sean las universidades en primer lugar las que muestren el camino y den el ejemplo al resto de la sociedad respecto de la equidad de género en su propio funcionamiento (Abelson et al., 2016; Cooper, 2019; Ferreiro, 2015; Gallego-Morón, 2016; Lieberman et al., 2018; Wang, 2016).

 

Revisa el Artículo completo en Calidad en la Educación

Sabías que…

La primera sesión del Consejo Superior de Educación (antecesor legal del CNED) fue celebrada el 19 de julio de 1990. Para ver el acta de constitución del Consejo puedes descargarla aquí.