Al Consejo Nacional de Educación le corresponde aprobar, formular observaciones fundadas o, de ser necesario, rechazar las Bases Curriculares elaboradas y propuestas por el Ministerio de Educación para cada uno de los niveles de la educación escolar.


La Ley General de Educación (2009) resolvió que una materia estratégica y de tanta importancia como es el diseño y definición del currículum escolar, debía ser fruto del balance y contrapeso de poderes, estableciendo que la definición del Estado respecto de qué se debe enseñar y aprender, la realiza el Ministerio de Educación (Mineduc), pero debe ser aprobada por otro organismo autónomo y pluralista, independiente de este, rol que le compete al Consejo Nacional de Educación.

Internacionalmente existen variadas formas de aprobar los currículos, que van desde casos completamente centralizados, en los que el Ministerio es el que los define íntegramente (como ocurre en Corea del Sur y Singapur), hasta sistemas descentralizados en los que las provincias o estados establecen sus propios currículos (Estonia, Taiwán, Canadá y Estados Unidos).

Al Consejo Nacional de Educación le corresponde, entre otras funciones, revisar y aprobar las propuestas del Ministerio de Educación referidas al curriculum Escolar, tales como las Bases Curriculares y los Planes y Programas de Estudio. Las Bases Curriculares establecen objetivos de aprendizaje (OA) que definen los desempeños que se espera que los estudiantes logren en cada asignatura y nivel de enseñanza. Los objetivos integran habilidades, conocimientos y actitudes que se consideran relevantes para que niños, niñas y jóvenes alcancen un desarrollo armónico e integral, que les permita enfrentar su futuro con las herramientas necesarias y participar de manera activa y responsable en la sociedad.

La función del Consejo, como contraparte del Mineduc, es participar en un trabajo iterativo cuyo propósito es la mejora continua de las propuestas, siendo exclusivamente el Ministerio, órgano rector del sistema, el que define qué se somete a la consideración del CNED. Por lo tanto, el Consejo no tiene atribuciones para crear o eliminar asignaturas, ni tampoco definir qué temáticas forma parte del currículum, toda vez que el único que está facultado por ley para realizar cambios curriculares es el Ministerio de Educación. Así, cuando dicha secretaría de Estado decide presentar propuestas, el CNED evalúa según un proceso y plazos definidos claramente en la ley.

El proceso de aprobación contempla dos etapas con plazos delimitados. En una primera, el CNED, luego de realizar un análisis informado y fundado respecto de las propuestas, puede aprobarlas u observarlas, lo que queda plasmado explícitamente en sus acuerdos. Las observaciones pueden ser acogidas o no de manera fundada por el Mineduc.

En la segunda etapa el proceso se repite, pudiendo el CNED ahora aprobar o rechazar las propuestas si estima que no se incorporaron las observaciones, también de manera fundada, con lo que concluye un proceso completo. En el caso de que se produzca un rechazo, y si el Mineduc estima necesario presentar una nueva propuesta, el proceso descrito vuelve a iterarse. 

Para la revisión de las propuestas, el Consejo desarrolla procesos de evaluación externa consultando a variados especialistas en las materias abordadas, con el fin de contar con más elementos de juicio para la toma de decisiones. Es así como participan profesionales, académicos, técnicos, investigadores, docentes o administradores en el ámbito de la educación escolar, convocados debido a sus calificaciones, experiencia o trayectoria. El CNED también escucha a algunos de los principales interesados en las materias respectivas invitándolos a sesión. Luego de analizar todos los antecedentes, presentaciones y evaluaciones, el Consejo como cuerpo colegiado se forma un juicio y adopta los acuerdos correspondientes.

Sabías que…

El Consejo Nacional de Educación realiza anualmente una cuenta pública entregando a la ciudadanía los resultados de su gestión. Puede revisar las últimas cuentas públicas aquí.