se trata de un proyecto sobre formación universitaria y trayectorias laborales y otro sobre pensamiento matemático creativo en las aulas.


En la sesión de este miércoles 5 de diciembre, el Consejo Nacional de Educación recibió a los investigadores responsables de dos de seis proyectos adjudicados en la Convocatoria CNED de Apoyo a la Investigación en Educación 2017. La actividad, encabezada por el Presidente del CNED, Pedro Montt; tenía por objetivo conocer los principales hallazgos de los estudios que se ejecutaron durante 2018.

El investigador Andrés Muñoz, de la UTEM presentó los resultados de su proyecto “Formación universitaria y trayectorias laborales” cuyo objetivo general fue conocer el costo salarial de trabajar en un empleo no relacionado con el área de estudio e identificar los efectos de este desajuste entre empleo y área de estudio sobre la percepción de satisfacción con su empleo actual. Para cumplir este objetivo el investigador construyó una base de datos a que consolidó cuatro versiones de la encuesta anual de empleabilidad de los titulados de la UTEM (2014, 2015, 2016 y 2017). Cada año la encuesta se aplicó a dos cohortes de titulación: a quienes recibieron su título un año antes (inserción laboral) y a quienes recibieron su título tres años antes, así la muestra se compuso por 2.683 casos de titulados entre 2011 y 2016, de las áreas del conocimiento de tecnología, administración y comercio, ciencias sociales y humanidades, así como arte y arquitectura.

Entre los hallazgos expuestos, Muñoz indicó que “La prevalencia de desajuste entre empleo y área de estudio es de 8% entre los egresados que se encuentran a 1 año de haber egresado y 9% entre quienes se encuentran a 3 años de haber egresado. La prevalencia de desajuste es alta entre las mujeres egresadas del área de conocimiento de tecnología y entre los hombres en el área de conocimiento de administración y comercio. En la muestra analizada, todos los hombres egresados de carreras de las áreas de las ciencias sociales y humanidades, por una parte, y los que trabajan en el sector de la construcción, por otra, se emplean en puestos de trabajo relacionados con su área de estudio. La prevalencia de desajuste también es alta entre las mujeres empleadas en los sectores comercio y tecnología y telecomunicaciones y entre los hombres empleados en el sector comercio”

Además, constató que “las mujeres y hombres que se emplean en puestos no relacionados con su área de estudio obtienen salarios menores que las y los trabajadores que reportan trabajar en un empleo que sí se relaciona con su área de estudio. En este trabajo no se estiman efectos salariales diferenciados según área de estudio, por una parte, dado que la muestra representa un subconjunto de programas y áreas del conocimiento que no captura la diversidad de la oferta educativa del sistema ni algún subsistema de educación superior en el país o región. Tampoco se dispone de una medida que capture distintos grados de desajuste entre empleo y área de estudio (parcial versus completo), con lo cual no se puede estimar efectos salariales diferenciados según grado de desajuste. No obstante, se identifican efectos salariales mayores en la etapa de progresión laboral, comparado con los estimados en la etapa de inserción laboral.” 

Luego la investigadora Paulina Araya, adscrita, como tesista, al Doctorado en Educación (Universidades Alberto Hurtado y Diego Portales) presentó el proyecto “Pensamiento matemático creativo en aulas de enseñanza básica en la Región Metropolitana: entornos didácticos que posibilitan su desarrollo”, desarrollado en conjunto con las investigadoras María Victoria Martínez (Universidad de Chile), Valentina Giaconi (Universidad de O’Higgins) y Bárbara Berger (Universidad de Chile).

Este estudio se propuso caracterizar la manera en que los entornos didácticos donde se desenvuelven los estudiantes influyen en su capacidad de desplegar pensamiento matemático creativo, entendido como la capacidad de crear ideas, ya sea soluciones o preguntas, en el ámbito de la matemática, que resulten novedosas desde la perspectiva de quien las genera. Para el logro de este objetivo se evaluó la creatividad matemática de 567 estudiantes de quinto año básico pertenecientes a 21 cursos de 17 escuelas de la Región Metropolitana, Araya explicó que se “emplearon modelos multinivel con el fin de indagar el efecto de distintos entornos didácticos sobre la creatividad matemática de los estudiantes, incorporando variables de control como el género, el nivel socioeconómico, el SIMCE y el perfil de la escuela.”

A manera de síntesis la investigadora indicó que “los principales resultados de este estudio muestran que el efecto del aula contribuye a explicar un 16% de la varianza total en la creatividad matemática de los alumnos participantes. Una vez que se incorporaron las variables de control Nivel Socioeconómico, SIMCE, y género, se observó que aquellos alumnos que estuvieron en un entorno didáctico con una enseñanza caracterizada por involucrar a los estudiantes de forma activa en la construcción de ideas y cuyos profesores mostraron una mayor capacidad para variar la dificultad de los problemas matemáticos, obtuvieron puntajes de creatividad matemática significativamente más altos que sus pares. Estos hallazgos relevan la importancia del trabajo en el aula para el desarrollo del pensamiento matemático creativo de los estudiantes.”

Los consejeros mostraron gran interés por ambos estudios, señalando la necesidad de que bases como las desarrolladas por Andrés Muñoz se construyan a nivel sistémico y que los instrumentos construidos por el equipo de Paulina Araya sean conocidos por la comunidad académica y docente.

Sabías que…

El Consejo Nacional de Educación realiza anualmente una cuenta pública entregando a la ciudadanía los resultados de su gestión. Puede revisar las últimas cuentas públicas aquí.